Son tantas las cosas que pensar...
El tiempo, uno de ellos.
La razón, quizá.
El olvido que ya no recuerdo.
Y el silencio callado que llevo dentro, gritando.

Hay despedidas que se sienten en toda la comunidad. Toñi era una de esas personas que, sin hacer ruido, lograban que el mundo pareciera un lugar más amable. Tras su marcha reciente, y después de que estas palabras fueran compartidas en su memoria durante la misa de difuntos, dedicamos este espacio a su recuerdo y al de todas las madres que, como ella, dejan una huella imborrable en su familia.