Dime algo, un poema escrito por D. Pedrosa en 2007, evoca el silencio de una ausencia, las preguntas sin respuesta y la soledad de quien espera una palabra que nunca llega. Una reflexión íntima sobre el amor, el recuerdo y los sentimientos que el tiempo no consigue borrar.
Se recomienda acompañar la lectura escuchando «Some Guys Have All the Luck», interpretada por Rod Stewart.
El Rincón
La rebelión de los dos euros
Todo transcurría en silencio hasta que un grito rompió la tranquilidad de la biblioteca: «¡Ladrones!». No habían desaparecido libros ni ordenadores. El culpable era una máquina de café que se había tragado dos euros. Lo que sucedió después fue una auténtica rebelión.
La respuesta
Treinta años pueden pasar sin que una pregunta encuentre respuesta. Él nunca comprendió por qué la mujer que amaba decidió abandonarlo. El destino quiso que volvieran a encontrarse, pero cuando tuvo la oportunidad de conocer la verdad, algo le impidió preguntar. Hay silencios que duran toda una vida.
La biblioteca donde estudiaban las mochilas
En una biblioteca de cuyo nombre no quiero acordarme, los libros permanecían abiertos, las mochilas guardaban las sillas y algunos estudiantes desaparecían durante horas. Entre amores, exámenes y un misterioso avión procedente de Ibiza, nació una historia tan divertida como humana.
Crónicas de una tarde en la biblioteca
Solo quería aprovechar una tarde tranquila para escribir. Pero una mesa para cuatro, una pareja joven, una amiga y varios pequeños terremotos convirtieron la biblioteca en algo muy distinto.
Una tarde tranquila en la biblioteca
Una mesa para cuatro
La tarde había empezado bien.
Había llegado a la biblioteca, había elegido mi mesa de cuatro y estaba solo. Portátil abierto, papeles, auriculares y esa tranquilidad que necesito para escribir.
OMA: el corazón al otro lado
Una noticia sobre el Nobel de Química, unas moléculas que distinguen entre izquierda y derecha y un recuerdo que llevaba años guardado. Así volvió hoy OMA a mi memoria: mi madre, su corazón al otro lado, una pequeña chapa de plata y una historia que durante décadas creímos cierta.Hoy estaba leyendo la noticia de los Premios Nobel. El de Química, concretamente.
EL GUANTE NEGRO
Hay historias que comienzan con un aplauso y permanecen escondidas durante toda una vida. En un escenario, entre música, baile y guantes negros que vuelan hacia el público, uno de ellos siempre permanece puesto. Más de cuarenta años después, un encuentro inesperado en un autobús camino del mar devolverá a Mónica una pregunta que nunca había olvidado. Una historia de cicatrices, memoria y supervivencia.
LA SILLA DE EN MEDIO
Juan y Luis comparten una habitación de hospital y una certeza: ninguno de los dos verá amanecer. Cuando un extraño se sienta en la silla que separa sus camas, comprenden quién ha venido a buscarlos. Pero la Muerte no siempre llega para separar. A veces conoce secretos que la vida se empeñó en ocultar.
El hombre de la mesa 3 - II
II. El primer contacto
Natalia y Ana ya han conseguido lo que buscaban: acercarse al misterioso hombre de la mesa 3. Una pausa, unas pipas de calabaza y un pequeño calambre bastarán para iniciar la primera conversación. Pero cada respuesta de aquel desconocido parece abrir una pregunta nueva.
El hombre de la mesa 3
Todos los días llega a la misma hora, ocupa la misma mesa y repite exactamente la misma rutina. Natalia lleva tiempo observándolo. Él también parece observarla a ella. Pero cuando Natalia y Ana deciden cambiar de sitio para comprobar qué ocurre, una pequeña sonrisa convierte la curiosidad en una pregunta mucho más inquietante: ¿quién está observando realmente a quién?
Hoy he conocido el amor, pero ella no me conoce
Hay personas de las que uno se enamora después de conocerlas. Y hay otras que no necesitan ni siquiera saber que existimos. A El Triste le ha bastado un café con leche, unos granos de azúcar y una desconocida entrando en una biblioteca para volver a enamorarse. El problema es que ella todavía no lo sabe.
Reflexiones de un moribundo
Nacemos llorando. Y si no lo hacemos, alguien se encargará de provocar ese primer llanto. Después empieza el viaje. Una mirada incómoda, irónica y quizá demasiado humana sobre eso que llamamos vivir.