Subió al 722 con un cuaderno azul bajo el brazo.
Tendría dieciséis o diecisiete años. Pelo algo revuelto, vaqueros, zapatillas y una mochila negra que dejó caer entre sus pies nada más sentarse.
Yo estaba unas filas más atrás.
Historias del 722
Capítulo I — La mujer del pañuelo rojo
Subió en la parada del Zoco.
Era bajita, arrugada y elegante. De esas mujeres que parecen haberse arreglado toda la vida incluso para bajar a comprar el pan. Llevaba un abrigo beige, unos zapatos oscuros y un pañuelo rojo anudado al cuello.
Diario en serie: Historias en el 722 (De Colmenar a Plaza Castilla… y más allá)
Cada mañana, cuando el reloj aún bosteza y la bruma de Colmenar apenas se ha levantado, él sube al autobús 722.
o tiene prisa. No tiene destino. Solo se sienta y espera.A veces, junto a la ventanilla. Otras, junto al pasillo. Y, cuando alguien se sienta a su lado, no tarda en surgir la chispa.