Colmenar Viejo pone en marcha una nueva iniciativa para conectar generaciones a través del diálogo: una tertulia intergeneracional abierta a vecinos de todas las edades.
El primer encuentro se celebrará el próximo miércoles 15 de abril, de 17:30 a 19:00 horas, en la Sala de TV del Centro de Mayores de Retama, y estará dedicado a un tema tan fascinante como actual: la neurociencia.
La actividad es gratuita y no requiere inscripción previa.
Un espacio para pensar juntos
La propuesta nace con una idea sencilla pero potente: crear un lugar donde jóvenes y mayores puedan compartir ideas, experiencias y conocimientos en igualdad, sin etiquetas ni barreras generacionales.
Además, serán los propios asistentes quienes decidan el tema de las siguientes sesiones, convirtiendo cada encuentro en algo vivo, adaptado a lo que realmente interesa a quienes participan.
Primera sesión: “Pesar el amor, medir la emoción”
El estreno de esta tertulia girará en torno a una pregunta que mezcla ciencia y filosofía:
¿podemos medir lo que sentimos?
Bajo el título “Pesar el amor, medir la emoción”, se abordarán los avances de la neurociencia, que en los últimos años han permitido estudiar la actividad del cerebro y entender mejor cómo funcionan nuestras emociones.
Un tema que, aunque suena complejo, se tratará de forma cercana y accesible.
Un formato abierto y participativo
La sesión comenzará con una breve introducción de unos 15 minutos y, a partir de ahí, se abrirá el diálogo.
Los asistentes podrán intervenir libremente, compartir reflexiones y plantear preguntas en un ambiente tranquilo y respetuoso.
La tertulia estará moderada por Ignacio Prieto, doctor especializado en biología molecular y con amplia experiencia en investigación, que guiará la conversación para que todos puedan participar.
Más que una actividad: una forma de entender la convivencia
Esta iniciativa busca algo más que hablar de ciencia:
fomentar el envejecimiento activo,
promover el intercambio de ideas,
y generar espacios donde distintas generaciones puedan encontrarse de verdad.
Una propuesta que, si cuaja, puede convertirse en uno de esos pequeños grandes proyectos que dan vida al municipio.